El modelo IOHM: cómo los datos pueden hacer más eficiente y segura la oncología

El modelo IOHM: cómo los datos pueden hacer más eficiente y segura la oncología

En oncología, cada decisión importa. Un diagnóstico a tiempo, una indicación correcta o una auditoría clínica adecuada pueden cambiar el curso de un tratamiento. Pero además, frente a la complejidad y aumento de los costos, contar con datos hace más eficiente  y sustentable todo el sistema de salud.

Con esa visión, el Instituto Oncológico Henry Moore desarrolló un modelo de gestión basado en datos, auditoría médica y evidencia clínica que hoy se convirtió en uno de sus principales diferenciales. El eje de ese modelo es SÍNTESIS, el Observatorio del Cáncer del IOHM, una plataforma construida a partir del seguimiento sistemático de más de 53 mil pacientes oncológicos tratados durante más de 28 años. Una propuesta que no apunta a acumular información clínica, sino que tiene como objetivo utilizar esos datos para mejorar tratamientos, reducir errores, optimizar recursos y construir modelos de atención más eficientes.

“El dato aislado no sirve; lo importante es transformarlo en información útil para tomar decisiones”, explica Ernesto Gil Deza, director de Docencia e Investigación del IOHM y director del Observatorio del Cáncer. 

Datos para gestionar mejor

Uno de los principales aportes del modelo del IOHM es la posibilidad de ordenar procesos y mejorar la eficiencia en la gestión oncológica, una especialidad donde los tratamientos son cada vez más sofisticados y costosos y que necesita de información consolidada para detectar ineficiencias y optimizar circuitos asistenciales.

En este sentido, la digitalización completa de historias clínicas, la trazabilidad de tratamientos y la auditoría continua ayudan a tomar decisiones con mayor precisión y a reducir gastos asociados a errores administrativos o clínicos.  Para financiadores y prestadores, trabajar con evidencia propia también permite planificar mejor recursos, proyectar demanda y construir modelos de atención más sustentables.

Mejor evidencia, mejores tratamientos

El observatorio SÍNTESIS funciona además como una fuente permanente de evidencia clínica basada en pacientes reales. A diferencia de los ensayos clínicos controlados, los datos del IOHM muestran qué sucede en la práctica cotidiana: cómo responden los pacientes, qué tratamientos presentan mejores resultados y qué variables impactan sobre la evolución de la enfermedad, lo que permite reducir variabilidad clínica y fortalecer decisiones terapéuticas apoyadas en evidencia concreta y local.

“Medir es una forma de mejorar”, refuerza Gil Deza y apunta que el análisis sistemático de información también posibilita detectar tendencias, evaluar resultados y anticipar problemas sanitarios, fortaleciendo la calidad asistencial.

Reducir errores para aumentar seguridad

Otro aspecto central del modelo del IOHM es la reducción de errores de prescripción, uno de los principales riesgos en oncología debido a la complejidad de los tratamientos y al uso de drogas de alta toxicidad.

Gracias a sus sistemas de auditoría médica y validación electrónica, el instituto logró detectar y corregir más de 13 mil errores prescriptivos potenciales antes de que llegaran al paciente. La combinación de historia clínica electrónica, protocolos estandarizados, doble control y seguimiento interdisciplinario permite disminuir fallas vinculadas a dosis, duración de tratamientos o incompatibilidades terapéuticas. En oncología, donde muchas terapias tienen márgenes terapéuticos estrechos, reducir el error no es solamente una mejora administrativa sino una verdadera estrategia de seguridad clínica.

El modelo del Instituto Oncológico Henry Moore parte de una idea simple: cuanto mejor se entiende lo que ocurre con los pacientes, mejores son las decisiones que se pueden tomar; por eso SÍNTESIS funciona como una herramienta de inteligencia sanitaria aplicada a la práctica médica cotidiana.

En un sistema de salud cada vez más exigido, donde eficiencia y calidad deben avanzar juntas, el uso inteligente de datos se vuelve clave para construir una oncología más segura, sustentable y basada en evidencia.